Si crees que en el interior de tu cuerpo existe un pH determinado, estás equivicado.
En el interior de tu cuerpo tienes distintos rangos de pH, pero es para que todas las funciones de tu cuerpo se realicen correctamente. Por ejemplo:
en tu saliva tienes un pH neutro, ya que las enzimas que se encuentran en tu saliva requieren ese pH. O en tu estómago, el jugo gástrico es de un pH ácido, porque las enzimas digestivas de tu estómago requieren un pH ácido. Y si cambias el pH, no funcionarían tus enzimas, no podrías degradar los alimentos, no podrías obtener nutrientes en tu cuerpo, y te podrías morir.
Pero no sólo en el sistemas digestivo encuentras distintos valores de pH, aquí en la imagen se indican otros valores de pH de distintas sustancias de tu cuerpo, como por ejemplo: las lágrimas, bilis, sudor, etc.